Katia Itzel García se convirtió en la primera árbitra mexicana en dirigir un partido en un Mundial masculino, marcando un hito en la historia del arbitraje nacional.
Su participación representa un avance significativo para las mujeres en el fútbol, especialmente en competencias internacionales de alto nivel.
Este logro destaca el crecimiento y la inclusión dentro del arbitraje deportivo en México, abriendo camino para futuras generaciones.

