Keiko Fujimori fue oficialmente declarada presidenta de Perú luego de una contienda electoral muy cerrada, en la que ganó por un margen inferior a 50 mil votos.
El resultado final confirmó la victoria de Fujimori tras un proceso de conteo y revisión de votos que mantuvo la incertidumbre hasta el último momento.
Este desenlace marca un nuevo capítulo en la política peruana, con una elección que reflejó una división marcada entre los votantes.

