El gobierno de Estados Unidos designó al Cártel de Juárez y a Los Viagras como organizaciones terroristas extranjeras y globales, en un movimiento que busca fortalecer las acciones contra estas agrupaciones criminales.
Esta clasificación permite a las autoridades estadounidenses aplicar sanciones más severas y ampliar la cooperación internacional para combatir las actividades ilícitas de estos grupos.
Ambos cárteles están vinculados a múltiples actos de violencia y tráfico de drogas, lo que motivó esta decisión en el marco de la estrategia de seguridad regional.

