En Ciudad Obregón, un grupo de organilleros provenientes de Ciudad de México se presentó el 23 de julio en la intersección de las calles California y Guerrero, enfrentando temperaturas que alcanzaron los 42°C para mantener viva una tradición mexicana.
Preservación cultural bajo el sol intenso
A pesar del intenso calor, los músicos continuaron interpretando melodías tradicionales mexicanas con entusiasmo. El organillo, instrumento característico de esta expresión cultural, resonó en las calles de Cajeme, atrayendo la atención de transeúntes y residentes.
Los organilleros, no acostumbrados a estas condiciones climáticas tan extremas, han tenido que adaptarse para cumplir con su objetivo de difundir la cultura mexicana en diferentes regiones del país.
Apoyo voluntario para mantener la tradición
Durante su presentación, los músicos solicitaron la cooperación voluntaria de quienes deseaban apoyar su trabajo. Los recursos obtenidos son fundamentales para que puedan continuar llevando esta manifestación artística a otros lugares, fortaleciendo así el patrimonio cultural nacional.
La presencia de estos organilleros en Ciudad Obregón representa un esfuerzo por preservar y compartir las raíces musicales mexicanas, incluso en condiciones adversas como las altas temperaturas que se registraron el día de su actuación.

