En un esfuerzo conjunto entre México, Estados Unidos y Panamá, en dos semanas comenzará la liberación de moscas estériles para combatir la plaga del gusano barrenador, una medida clave para reactivar la exportación de ganado mexicano hacia Estados Unidos.
Plan de liberación y control sanitario
La estrategia sanitaria iniciará desde el norte del país hacia el sur, con la planta especializada en producción de moscas estériles ubicada en Chiapas ya en operaciones formales. Dependencias federales del sector agropecuario trabajan en la implementación de una nueva cepa más eficiente para erradicar el insecto que ha afectado la ganadería nacional.
Estas acciones forman parte de un plan integral de vigilancia y control sanitario que permitirá la apertura progresiva de la frontera y la reactivación segura del comercio ganadero. La reapertura aduanal comenzará en Sonora, seguida por dos puntos fronterizos en Chihuahua, extendiéndose posteriormente al resto de las aduanas nacionales.
Coordinación institucional y reactivación comercial
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó la reactivación comercial tras recibir una misiva oficial de Brooke Rollins, secretaria de Agricultura estadounidense. Este anuncio es resultado de más de un año de trabajo coordinado entre los gobiernos de México, Estados Unidos y Panamá, con la participación activa de organizaciones ganaderas locales y gobernadores.
Columba López, titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, encabeza la coordinación técnica con el apoyo de Julio Berdegué para asegurar la efectividad del plan sanitario y la apertura comercial.
Impacto económico y expectativas
El cierre prolongado de la frontera generó pérdidas económicas significativas y un aumento en el precio de la carne en Estados Unidos. Se espera que la estabilización de los precios comience con la recuperación formal del mercado binacional estimada para la tercera semana de agosto, cuando se reactive plenamente el flujo comercial de ganado.

