Un tren que transportaba hidrosulfuro de sodio sufrió un descarrilamiento la madrugada del 26 de julio en el rancho Potrero El Cobre, ubicado en el ejido Cuauhtémoc, municipio de Naco, Sonora. Este accidente provocó el derrame de aproximadamente 59 mil litros de esta sustancia química.
Respuesta y evaluación ambiental
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que no se registraron personas lesionadas tras el incidente. Sin embargo, la dependencia realiza inspecciones para evaluar el impacto ambiental del derrame. En el lugar trabajan también la Coordinación Estatal de Protección Civil, cuerpos de emergencia y representantes de Ferromex, la empresa responsable del traslado del cargamento.
El secretario del Ayuntamiento de Naco, Alejandro Arismendi Álvarez, señaló que el municipio mantiene vigilancia constante sobre los trabajos de evaluación y monitoreo. Destacó que, aunque se derramaron grandes cantidades de material químico, hasta el momento no se han detectado daños humanos y se continúan los estudios para determinar el impacto ambiental.
Alcance del derrame y preocupaciones comunitarias
La sustancia se dispersó en un radio aproximado de 2.5 kilómetros alrededor del sitio del descarrilamiento. Las lluvias recientes en la zona no fueron lo suficientemente intensas como para arrastrar el hidrosulfuro de sodio hacia la comunidad o hacia cauces cercanos.
Habitantes del ejido Cuauhtémoc han expresado inquietud por la posible contaminación de los mantos acuíferos y la calidad del aire, especialmente durante periodos con viento. El gobierno municipal ha asegurado que mantendrá un monitoreo permanente en materia de salud pública y recursos hídricos para garantizar la seguridad de la población.
Antecedentes y seguimiento
En esta misma zona se han registrado descarrilamientos anteriormente, aunque ninguno con sustancias químicas involucradas. Profepa reiteró que, de manera preliminar, el derrame no representa un riesgo inmediato para la población, pero continuará con las diligencias necesarias para determinar el impacto ambiental y ordenar las medidas urgentes y acciones legales conforme a la legislación vigente.
Este incidente ocurre en un estado que ha enfrentado emergencias ambientales previas, como el derrame tóxico en el Río Sonora en 2014, lo que ha generado una mayor preocupación y vigilancia por parte de autoridades y comunidades.

