El gobernador Alfonso Durazo informó que Sonora ha registrado lluvias extraordinarias en varios municipios, con acumulados que superan los promedios históricos y que han generado afectaciones en distintas zonas del estado. Las autoridades ya trabajan en la atención de los daños provocados por estas precipitaciones.
Acumulados de lluvia sin precedentes en la región
En Trincheras, por ejemplo, se reportaron 198 milímetros de lluvia en una semana, cifra que casi triplica el promedio anual de 86 milímetros. En Nogales, el 27 de julio se registraron 73 milímetros en apenas 40 minutos, concentrados principalmente en la colonia Luis Donaldo Colosio, un evento poco común que no tiene antecedente similar desde 1976, cuando una cola de ciclón causó inundaciones en gran parte del estado.
Otros municipios con acumulados importantes o cercanos a sus promedios históricos incluyen Cananea, Arizpe, San Miguel de Horcasitas, Hermosillo, Guaymas, Yécora, Quiriego, San Pedro de la Cueva y Álamos. En Hermosillo, las lluvias alcanzaron 104 milímetros, superando el promedio anual de 95 milímetros, mientras que en Álamos se acumularon 238 milímetros frente a un promedio de 189 milímetros.
Impacto en infraestructura y recursos hídricos
El gobernador Durazo señaló que no existe infraestructura urbana diseñada para soportar la intensidad de las lluvias registradas en los últimos días. “Primero nos quejamos porque no llueve y luego nos sentimos porque llueve demasiado. Y eso es lo que ha sucedido en los últimos días. Hay lugares donde la concentración de lluvia en una semana o en un día llovió lo que en otros años llovió en seis meses”, explicó.
Por otro lado, estas precipitaciones han favorecido una recuperación significativa en las presas del estado. Actualmente, se cuenta con aproximadamente 900 millones de metros cúbicos más de agua en comparación con la misma fecha del año pasado, y cerca de 2 mil millones más que hace dos años, lo que representa un alivio para la disponibilidad hídrica en Sonora.
Las autoridades continúan evaluando y atendiendo los daños causados por las lluvias en las distintas regiones afectadas, mientras se monitorea la evolución del clima para prevenir nuevas afectaciones.

