Un tren de Ferromex descarriló en las inmediaciones del ejido Cuauhtémoc, en Naco, Sonora, causando el derrame de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) lidera la evaluación del impacto ambiental tras el incidente ocurrido el 28 de julio de 2026.
Respuesta inmediata y operativo de emergencia
Daniel Gámez, coordinador estatal de Protección Civil, informó que tras identificar el material químico involucrado, se notificó de inmediato a las autoridades ambientales federales. Diversas corporaciones de protección civil se movilizaron para contener la emergencia, logrando evitar que se derramara la totalidad del líquido transportado. “De inmediato se movilizaron todos los cuerpos de protección civil y se tuvo la fortuna de que el mismo impacto impidió que se derramara la totalidad del líquido transportado”, señaló.
Evaluación ambiental y seguimiento institucional
La PROFEPA, en conjunto con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), realiza inspecciones en la zona para evaluar posibles afectaciones al suelo y a cuerpos de agua cercanos al sitio del descarrilamiento. Personal de la Fiscalía General de la República (FGR) también se encuentra en el lugar para investigar las causas del accidente y el impacto ambiental derivado del derrame.
El gobernador Alfonso Durazo Montaño destacó que se espera contar con los resultados del dictamen técnico en el corto plazo para determinar con precisión las afectaciones ocasionadas. “Espero que lo tengamos muy pronto”, afirmó.
Hasta el momento no se reportan personas lesionadas a consecuencia del accidente ferroviario.

