Un tren de Ferromex sufrió un descarrilamiento el 28 de julio en las inmediaciones del ejido Cuauhtémoc, en el municipio de Naco, Sonora, lo que ocasionó el derrame de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) será la encargada de determinar el impacto ambiental de este incidente.
Respuesta inmediata y operativo de contención
Tras el accidente, se activó un operativo en el que participaron diversas corporaciones de protección civil para contener la emergencia. Daniel Gámez, coordinador estatal de Protección Civil, explicó que una vez identificado el material involucrado, se notificó a las autoridades ambientales federales. Destacó que “de inmediato se movilizaron todos los cuerpos de protección civil y se tuvo la fortuna de que el mismo impacto impidió que se derramara la totalidad del líquido transportado”.
Evaluación ambiental y seguimiento
La PROFEPA y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) realizan inspecciones en la zona para evaluar posibles afectaciones al suelo y a cuerpos de agua cercanos. El gobernador Alfonso Durazo Montaño informó que espera tener los resultados del análisis en el corto plazo, señalando: “Espero que lo tengamos muy pronto”.
Además, personal de PROFEPA, SEMARNAT y de la Fiscalía General de la República (FGR) permanecen en el lugar realizando investigaciones para determinar las causas del descarrilamiento y el alcance del impacto ambiental.
Sin personas lesionadas
El accidente no dejó personas lesionadas. Sin embargo, las autoridades mantienen vigilancia estricta en la zona para evitar riesgos adicionales y garantizar la seguridad de la población.

