El Gobierno de Venezuela anunció la entrega de créditos subsidiados para la compra de viviendas a las personas que perdieron sus hogares tras los terremotos del 24 de junio. La medida, que involucra a la banca pública y privada, busca facilitar la reconstrucción y adquisición de inmuebles tanto nuevos como del mercado secundario.
Condiciones de los créditos y subsidios estatales
Las viviendas con un valor de hasta 70.000 dólares contarán con un subsidio estatal del 80%, mientras que el 20% restante será financiado mediante créditos con plazos de hasta 25 años. Para inmuebles valorados entre 70.000 y 100.000 dólares, el Estado cubrirá el 50% del costo y el resto se pagará en cuotas a largo plazo.
La banca ya está preparada para otorgar estos créditos, incluyendo la compra en el mercado secundario, con vigilancia estricta para evitar la especulación en los precios inmobiliarios. Esta supervisión busca proteger a los afectados y garantizar accesibilidad en el proceso de reconstrucción.
Apoyo a quienes perdieron sus hogares y plan de entregas
Las personas que perdieron sus apartamentos conservarán sus derechos sobre el terreno y contarán con respaldo estatal para la reconstrucción. Además, el Tribunal Supremo de Justicia fue solicitado para crear una jurisdicción especial que atienda asuntos civiles relacionados con propiedad e identidad, facilitando trámites legales vinculados a la recuperación de viviendas.
El plan contempla la entrega de 4.000 viviendas antes de diciembre, con adjudicaciones mensuales hasta fin de año. También se incluyen nuevas construcciones y la recuperación de edificios inconclusos, con una meta de superar las 10.000 viviendas recuperadas para 2027.
Avances y contexto de la reconstrucción
Las primeras viviendas entregadas corresponden a dos edificios del programa Gran Misión Vivienda Venezuela, construidos por la empresa estatal china CITIC en Fuerte Tiuna, Caracas. Más de 240 familias ya recibieron apartamentos completamente equipados en esta zona.
El doble sismo dejó un saldo oficial de al menos 5.546 muertos, 16.740 heridos y cerca de 18.000 personas sin vivienda. En total, 856 edificios resultaron afectados y 190 colapsaron, según cifras oficiales.
El Banco Mundial estimó los daños físicos directos en 19.600 millones de dólares y advirtió que una reconstrucción lenta podría limitar la recuperación económica del país durante la próxima década.

