Lorenia Valles Sampedro, senadora con licencia y aspirante a coordinar los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Sonora, destacó los avances del programa federal La Escuela es Nuestra en la mejora de la infraestructura y el equipamiento de planteles educativos en México.
Este programa, creado en 2019, ha beneficiado a más de 187 mil escuelas a nivel nacional, incluyendo educación inicial, preescolar, primaria, secundaria, educación media superior y Centros de Atención Múltiple. Su objetivo principal es atender las necesidades de planteles con rezagos en infraestructura y equipamiento, involucrando directamente a madres y padres de familia en la administración de los recursos.
Participación comunitaria y transparencia en el manejo de recursos
La Escuela es Nuestra promueve la participación activa de la comunidad escolar en la toma de decisiones sobre las mejoras que requieren las escuelas. Los comités de padres y madres administran directamente el presupuesto destinado al mantenimiento y equipamiento, lo que ha incrementado la transparencia en el uso de los recursos públicos.
Según Valles Sampedro, “cuando inició la Cuarta Transformación, muchas escuelas tenían instalaciones en mal estado o carecían del equipamiento necesario para funcionar. Ese fue el diagnóstico del presidente Andrés Manuel López Obrador y esas necesidades fueron atendidas con ‘La Escuela es Nuestra’, un programa donde los recursos públicos son administrados por madres y padres”.
Recursos y ampliación del programa
Los fondos que anteriormente se destinaban al Fondo Minero ahora forman parte del financiamiento de La Escuela es Nuestra, lo que ha permitido ampliar su alcance y mejorar la calidad educativa en diversas regiones del país. Durante la administración de Claudia Sheinbaum, el programa se extendió para incluir planteles de educación media superior y Centros de Atención Múltiple, además de los niveles inicial, preescolar, primaria y secundaria.
Madres y padres de familia han manifestado percepciones positivas sobre las mejoras en las escuelas donde estudian sus hijos, reflejando el impacto que la participación comunitaria y la gestión directa de recursos tienen en la calidad educativa.
Valles Sampedro subrayó que “la educación debe garantizarse como un derecho y no como un privilegio”, enfatizando la importancia de continuar fortaleciendo programas como La Escuela es Nuestra para asegurar mejores condiciones en las escuelas mexicanas.

