Desde su creación en 2019, el programa La Escuela es Nuestra ha beneficiado a más de 187 mil planteles educativos en todo México, transformando la infraestructura y el equipamiento de escuelas de educación básica, media superior y Centros de Atención Múltiple. Esta iniciativa federal busca atender las necesidades prioritarias de los planteles mediante la administración directa de recursos por parte de madres y padres de familia.
Un programa clave para la infraestructura educativa
La senadora con licencia Lorenia Valles Sampedro destacó que La Escuela es Nuestra es uno de los proyectos más importantes para el mejoramiento de la infraestructura educativa en la actual administración federal. Al inicio de la Cuarta Transformación, muchas escuelas presentaban un estado deteriorado y carecían de los recursos necesarios para su funcionamiento básico.
En este contexto, el programa ha realizado acciones de rehabilitación, equipamiento y atención a necesidades prioritarias en planteles de educación inicial, preescolar, primaria, secundaria y media superior, así como en Centros de Atención Múltiple, abarcando las 32 entidades federativas.
Recursos públicos administrados por la comunidad escolar
Una característica distintiva de La Escuela es Nuestra es que los recursos públicos se entregan directamente a madres y padres de familia, quienes conforman comités escolares responsables de la administración y cuidado de los fondos. Esta modalidad busca garantizar transparencia y eficiencia en la aplicación de los recursos.
Anteriormente, los ingresos derivados de actividades mineras se canalizaban a través del Fondo Minero, que operaba con poca transparencia y resultados limitados. Actualmente, esos mismos recursos se destinan a La Escuela es Nuestra, fortaleciendo la participación comunitaria en la mejora de las escuelas.
Ampliación y fortalecimiento del programa
Durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, el programa ha ampliado su alcance para consolidar condiciones dignas de aprendizaje y espacios educativos adecuados para más estudiantes. Este esfuerzo responde a la necesidad de garantizar que las escuelas cuenten con instalaciones funcionales y equipamiento suficiente para el ciclo escolar 2026-2027 y posteriores.
La senadora Valles Sampedro compartió que las madres y padres con quienes ha dialogado reconocen los cambios positivos en las escuelas de sus hijos, evidenciando el impacto tangible de esta estrategia en las comunidades educativas.

