Un accidente ocurrido el sábado 25 de julio de 2026 en Sonora provocó un derrame de cobre e hidrosulfuro de sodio, que fue contenido por la empresa Ferromex. Las autoridades ambientales mantienen un monitoreo constante para evaluar posibles afectaciones al acuífero de la región.
Respuesta inmediata y medidas de seguridad
Desde el primer momento, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) acudió al lugar del incidente, mientras que personal de Protección Civil y otras autoridades fueron notificadas para coordinar la atención. El 29 de julio se estableció una clausura temporal en la zona para restringir el acceso y facilitar las labores de revisión y contención.
Ferromex retiró el cobre derramado y actualmente realiza el trasvase de mil 700 litros de hidrosulfuro de sodio para minimizar riesgos. Además, se llevaron a cabo labores de venteo del carro tanque involucrado en el accidente.
Evaluación ambiental y seguimiento
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que continúan los análisis para descartar impactos al medio ambiente, con especial atención al manto acuífero. Para ello, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) participan en estudios que buscan determinar si hubo permeabilidad o lixiviación de sustancias hacia el acuífero.
Un sobrevuelo de cinco kilómetros sobre el cauce, que incluyó el poblado de El Sauz a 3.7 kilómetros del sitio del accidente, no encontró evidencia visible de la sustancia derramada. Sin embargo, las lluvias posteriores provocaron deslaves en la zona, lo que mantiene la vigilancia activa.
Contexto de acciones ambientales en la región
Este incidente se da en un contexto donde México continúa con trabajos derivados del memorándum de entendimiento firmado el año pasado y del acuerdo Acta 333, que contempla alrededor de 38 proyectos para el saneamiento del río Tijuana. Hasta el momento, se ha avanzado en 17 acciones relacionadas con este objetivo.
Entre estas acciones destaca la ampliación de la planta de tratamiento de San Antonio de los Buenos para aumentar la capacidad de tratamiento de aguas residuales. México ha cumplido con sus compromisos, mientras que Estados Unidos mantiene pendientes en relación con la planta de tratamiento El Pitayar. Las reuniones para revisar avances se realizan a través de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).
Se estima que la limpieza total del río Tijuana tomará todo el año 2026 y posiblemente parte de 2027. Sobre este proceso, se ha señalado: “Es cierto que no hemos logrado la limpieza total, pero esto nos va a tomar todo este año y posiblemente el próximo. El próximo yo creo que ya lo solucionamos, en el caso del río Tijuana”.

