El expresidente Donald Trump dio a conocer un plan para el desarme total de Hamás y otros grupos armados en la Franja de Gaza, iniciativa que forma parte de su “Plan de 20 Puntos” para poner fin al conflicto en la región. Sin embargo, autoridades israelíes manifestaron dudas sobre la viabilidad de la propuesta.
Detalles del plan y su implementación
La propuesta, impulsada por el Consejo de Paz, contempla una implementación por fases. Conforme avance el desarme, las fuerzas israelíes se retirarían gradualmente de Gaza. Además, se establecería una Fuerza Internacional de Estabilización que trabajaría junto con una nueva policía palestina para garantizar la seguridad en el enclave.
Trump calificó esta iniciativa como un “hito principal” en la búsqueda de la paz y agradeció la mediación de Egipto, Catar y Turquía en las negociaciones que dieron pie a la propuesta.
Reacciones y reservas de Israel
Una oficina israelí emitió un comunicado en el que aclaró que la propuesta de 15 puntos del Consejo de Paz no cumple con sus requerimientos para la completa desmilitarización de Gaza. Entre las preocupaciones está la presencia de milicias armadas anti-Hamás, que según un diplomático árabe también tendrían que entregar sus armas bajo el plan.
Además, medios como Channel 12 reportaron que, de aceptarse el plan, Israel tendría prohibido realizar incursiones o ataques en Gaza que no respondieran a amenazas inminentes, lo cual genera incertidumbre en el gobierno de Benjamín Netanyahu.
Posiciones de Hamás y mediadores regionales
Hamás mostró disposición para aceptar el desarme, buscando dejar la responsabilidad en Israel. Los mediadores regionales presionaron a la organización argumentando que aceptar el plan evitaría que fuera señalado como el principal obstáculo para un acuerdo.
Sin embargo, se considera poco probable que el gobierno israelí acepte la propuesta antes de las elecciones previstas para octubre de 2026, debido a que el plan exige la retirada de tropas israelíes de Gaza.
Aspectos adicionales del plan
El programa incluye una recompra de armamento personal y una amnistía para los integrantes de Hamás que cumplan con las condiciones establecidas. La propuesta también permitiría que Gaza sea administrada por un nuevo gobierno palestino en coordinación con el Consejo de Paz, garantizando la seguridad tanto para la población local como para Israel.

