Carlos Cordeiro, exasesor principal del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, renunció de manera inmediata y rechazó públicamente el plan de la FIFA para vender derechos comerciales de las Copas del Mundo a inversionistas privados. Su salida se da en medio de crecientes tensiones entre la FIFA y la UEFA, que se opone firmemente a esta iniciativa.
Rechazo y cuestionamientos de Carlos Cordeiro
En una carta pública, Cordeiro dejó claro que no participó en la propuesta y manifestó un rechazo inequívoco hacia el proyecto. Señaló que la FIFA cuenta con una sólida situación financiera y no necesita hipotecar su principal activo comercial. Recordó que el presidente de la FIFA destacó ingresos por 15,000 millones de dólares generados entre 2022 y 2026, por lo que considera innecesaria la venta de una participación que recaudaría 4.2 mil millones de dólares.
Además, Cordeiro criticó la falta de transparencia en el proceso, planteando preguntas fundamentales sobre el acuerdo, los mecanismos de supervisión, los beneficiarios y el proceso competitivo, las cuales, dijo, permanecen sin respuesta en gran medida.
Contexto y actores involucrados
Carlos Cordeiro fue presidente de la Federación de Fútbol de Estados Unidos entre 2018 y 2020, y tuvo un papel destacado en la candidatura conjunta de Estados Unidos, México y Canadá para el Mundial de 2026. Por su parte, Gianni Infantino anunció su intención de buscar la reelección como presidente de la FIFA en 2027.
El proyecto en cuestión contempla la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una empresa que administraría los derechos comerciales y de eventos de la FIFA. Sin embargo, la UEFA ha advertido que podría abandonar las competencias de selecciones organizadas por FIFA si el plan sigue adelante. Concacaf también ha expresado su rechazo a esta iniciativa.
Defensa y futuro del proyecto
A pesar de las críticas y la renuncia de Cordeiro, la FIFA confirmó que continuará con el proceso de votación para aprobar el proyecto y defendió la iniciativa. Entre los beneficios que se plantean, se encuentra el aumento del bono que recibe cada federación miembro, que pasaría de 8 a 20 millones de dólares.

