Seis habitantes del ejido Cuauhtémoc, en Sonora, fueron hospitalizados tras un derrame de hidrosulfuro de sodio y concentrado de cobre ocurrido en Naco. El incidente se originó por el descarrilamiento de un tren que transportaba material tóxico, lo que provocó la liberación de 59 mil litros de sustancias contaminantes.
Detalles del accidente y afectaciones
El tren transportaba 240 toneladas de concentrado de cobre y 72 mil litros de hidrosulfuro de sodio, de los cuales se derramaron 70 mil 300 litros en un arroyo cercano, afectando un área de 1.7 kilómetros cuadrados en la Sierra sonorense. La Profepa delimitó un área de impacto de 5 mil 207 metros cuadrados y realizó monitoreos aéreos en un tramo de 10 kilómetros del cauce, sin encontrar evidencia superficial de contaminantes.
El concentrado de cobre ya fue retirado en su totalidad, mientras que las autoridades continúan con el análisis de muestras de suelo y biota para evaluar el daño ambiental. La Procuraduría ordenó a Ferromex presentar un plan de caracterización ambiental que abarque al menos tres kilómetros del cauce, además de un programa de remediación que debe ser aprobado por las autoridades correspondientes.
Respuesta de autoridades y seguimiento
La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, informó que tras el descarrilamiento se aplicaron medidas de contención inmediata y se clausuró la zona afectada. Además, se impusieron medidas urgentes que incluyen el retiro de vagones accidentados, la infraestructura contaminada y la limpieza exhaustiva del área.
El Gobierno Municipal de Naco mantiene un seguimiento puntual de los afectados a través de sus familiares. El presidente municipal se comunicó con un familiar de los hospitalizados, quien también es presidente de la Asociación Ganadera local y reside en el ejido Cuauhtémoc. Tres de los afectados son familiares directos de esta persona.
El secretario del Ayuntamiento hizo un llamado a las autoridades federales y a Ferromex para que reparen los daños causados tanto a las personas como al medio ambiente. Asimismo, se exigió la implementación de medidas para prevenir futuros accidentes similares.
Impacto en la comunidad y acciones legales
Los seis afectados, varios de ellos ganaderos con su hato cerca de la zona de la contingencia, presentaron síntomas desde el inicio del derrame y fueron trasladados al hospital para recibir atención médica. Existe preocupación por la salud de las personas y el ganado, además del riesgo de filtración del hidrosulfuro de sodio hacia los represos de las rancherías cercanas.
El presidente del Comisariado Ejidal del ejido Cuauhtémoc anunció que procederán legalmente para buscar la reparación del daño ocasionado por el derrame.
Las autoridades mantienen supervisión permanente para verificar el trasvase del material restante y asegurar la descontaminación adecuada del área afectada.

