El gobierno de Estados Unidos anunció que a partir del próximo lunes entrará en vigor una nueva medida que exige el pago de fianzas para la solicitud de visas de turismo y negocios (B-1/B-2) a ciudadanos de aproximadamente 50 países. La fianza podrá variar entre 10 mil y 20 mil dólares, según el caso, y busca reducir la permanencia irregular en el país.
Detalles del programa y países afectados
Esta disposición convierte en permanente un programa piloto que comenzó en agosto de 2025 y que se aplicó principalmente a países de África occidental y oriental, como Nigeria, Benín, Cabo Verde, Uganda y Etiopía. En América, la medida afectará a solicitantes de Cuba, Granada, Nicaragua y Venezuela.
Los funcionarios consulares serán responsables de determinar el monto específico de la fianza, que puede ser de 10 mil, 15 mil o 20 mil dólares, dependiendo de cada solicitud. El pago del depósito será un requisito indispensable para continuar con el trámite de la visa.
Administración y devolución de las fianzas
El dinero recaudado será administrado conjuntamente por el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado. La fianza se devolverá a los solicitantes una vez que hayan concluido su estancia en Estados Unidos y hayan cumplido con las condiciones establecidas en su visa.
Impacto del programa piloto y críticas
Durante el primer año del programa piloto, se registraron alrededor de 20 mil solicitudes sujetas al pago de fianza, de las cuales la mitad desistió de continuar el trámite. Esto provocó una reducción del 83% en la emisión de visas para los países incluidos en el programa.
La administración del entonces presidente Donald Trump defendió la medida como una estrategia para fortalecer el control migratorio y reducir la permanencia irregular. Sin embargo, organizaciones defensoras de derechos de migrantes han criticado la imposición de fianzas, argumentando que representa una barrera económica para acceder a vías legales de ingreso a Estados Unidos.

