Irán negó categóricamente la existencia de un acuerdo con Estados Unidos para reabrir el estrecho de Ormuz, en respuesta a las declaraciones del presidente Donald Trump, quien aseguró que había suspendido recientes operaciones militares contra Teherán.
Las autoridades políticas y militares iraníes rechazaron las afirmaciones de Trump, calificándolas de falsas. Fuentes del equipo negociador iraní afirmaron que no existe ningún acuerdo sobre la reapertura del estratégico paso marítimo. Además, responsables militares iraníes advirtieron que mientras continúen las acciones hostiles de Estados Unidos, el estrecho permanecerá cerrado.
La agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, desmintió el mensaje difundido por Trump sobre la suspensión de operaciones militares a petición de Irán. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, informó a su homólogo saudí, Faisal bin Farhan, que la situación en el estrecho no ha cambiado y reiteró que Irán está preparado para responder a cualquier ataque estadounidense.
Durante una llamada telefónica con Donald Trump, el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, transmitió detalles de la conversación entre Abbas Araqchi y Faisal bin Farhan, reflejando la preocupación regional sobre la estabilidad en la zona.
Reacciones internacionales y contradicciones en las negociaciones
Rusia manifestó su inconformidad con el desarrollo de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Mijaíl Uliánov, representante permanente ruso ante la ONU, expresó en redes sociales que las conversaciones se han convertido en un “galimatías” debido a la abundancia de declaraciones contradictorias, principalmente provenientes de Washington.
Uliánov señaló que “aquí empieza a haber demasiadas declaraciones contradictorias sobre la búsqueda de un acuerdo, y la mayoría proceden de Washington”, evidenciando la confusión que rodea el proceso diplomático.

