El 26 de julio de 2026, un descarrilamiento de un tren de Ferromex en Naco provocó el derrame de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio, sustancia que afectó gravemente a Luis Arturo Ozuna Vázquez, un guardia de seguridad privada que se encontraba cerca de las vías al momento del accidente.
Luis Arturo inhaló el químico mientras se dirigía a su trabajo en una planta cercana al lugar del derrame. A pesar de la presencia evidente del ácido, acudió a laborar al día siguiente, pero fue regresado debido a la fuerte concentración del hidrosulfuro en el ambiente. Horas después comenzó a presentar síntomas severos como dolor de cabeza intenso, mareos, vómito y picazón en el cuerpo.
Fue trasladado al Hospital General de Zona número 5 del IMSS en Nogales, donde permanece internado en estado crítico. Los médicos informaron que la sustancia química afectó su cerebro y pulmones, dejando inutilizada la mitad de su cerebro y provocando neumonía, además de la pérdida de funcionalidad de un pulmón.
La familia de Luis Arturo ha solicitado el traslado a un hospital con mayores capacidades para recibir la atención necesaria, ya que en el hospital actual no hay espacio para el tratamiento requerido. Jorge Eduardo Ozuna, familiar del paciente, expresó la urgencia de la situación y la necesidad de que Ferromex asuma la responsabilidad de los gastos médicos derivados del accidente.
El caso sigue bajo seguimiento médico y la familia continúa buscando apoyo para garantizar la atención adecuada a Luis Arturo, cuyo estado de salud se deteriora con el paso de los días.

