La aspirante a la Coordinación de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, María Dolores del Río, cuestionó el manejo actual del agua en Hermosillo y subrayó la necesidad de mejorar la comunicación con la ciudadanía respecto al desabasto que afecta a diversas colonias de la ciudad.
El problema del agua en Hermosillo no es reciente, sino que se arrastra desde hace décadas. Durante su administración como presidenta municipal, María Dolores del Río enfrentó una crisis hídrica que obligó a implementar un esquema de distribución con días y horarios definidos para el suministro del agua. En ese periodo, se promovieron acciones para fomentar la cultura del cuidado del agua y se construyó la infraestructura de Los Bagotes con recursos municipales, una obra que sigue siendo fundamental para el abasto de la ciudad.
María Dolores del Río destacó que Los Bagotes aporta aproximadamente el 30% del suministro de agua en Hermosillo, mientras que cerca del 25% proviene del Acueducto Independencia, y el resto se obtiene de pozos y la presa El Molinito. Sin embargo, la red hidráulica requiere mantenimiento constante e inversiones permanentes para garantizar un servicio eficiente.
La exalcaldesa criticó que la administración municipal actual ha destinado recursos extraordinarios a proyectos de movilidad, como la construcción de un paso a desnivel, mientras que algunas colonias continúan enfrentando problemas prolongados de suministro de agua. “Las decisiones presupuestales demuestran cuáles son las prioridades de un gobierno. El paso a desnivel es una obra visible, en cambio las tuberías, los equipos de bombeo y el mantenimiento de la red están debajo de la tierra, por lo que no generan una fotografía ni una inauguración que presumir, pero son indispensables para que el agua llegue a las casas”, afirmó.
Vecinos de Hermosillo manifestaron su preocupación por la falta de servicio y la ausencia de información clara sobre cuándo se restablecerá el suministro. Una vecina comentó que la situación podría manejarse mejor si las autoridades comunicaran con anticipación los periodos de suspensión: “Si sabemos cuándo tendremos agua, podemos llenar nuestros contenedores, organizar el consumo y cuidar mejor el recurso. Lo que molesta es no saber qué está pasando ni cuándo volverá el servicio”.
María Dolores del Río insistió en que el Ayuntamiento debe atender el problema del agua como una prioridad permanente, recordando que las familias pagan por este servicio, que representa una fuente de ingresos para el municipio. “En aquel momento decidimos hablar con la verdad. La gente tenía derecho a saber qué estaba pasando y cómo íbamos a enfrentar el problema”, concluyó.

