El 7 de agosto de 2026, Abelardo de la Espriella tomó posesión como presidente de Colombia para el periodo 2026-2030 en una ceremonia celebrada en la ciudad de Cali. Junto a él asumió el cargo el vicepresidente José Manuel Restrepo, marcando el inicio de una nueva administración que destacó por un mensaje centrado en la fe y la acción.
Un mensaje basado en la fe y la acción
Durante su discurso, De la Espriella expresó su profundo agradecimiento a Jesucristo por acompañar a Colombia en momentos difíciles, afirmando que “el que está de rodillas delante de Dios, jamás será vencido”. Resaltó la importancia de la paz interior como base para gobernar con justicia, señalando que “el primer campo de batalla de un gobernante es su propio corazón. Si se conserva la paz interior, se puede sembrar la paz”.
El presidente también enfatizó que su gestión estará respaldada por hechos y no por promesas, declarando: “Nunca he sido hombre de promesas fáciles. He procurado, por el contrario, que sean los hechos los que hablen por mí”.
Cambio de sede para la toma de posesión
La ceremonia se realizó en Cali, rompiendo con la tradición de llevar a cabo este acto en la capital del país, Bogotá. Esta decisión simboliza un acercamiento a otras regiones del país y una apertura hacia una nueva etapa política.
Con la asunción de Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo, Colombia inicia un nuevo ciclo presidencial que se desarrollará durante los próximos cuatro años, con un enfoque en la justicia, la paz y la fe como pilares fundamentales del gobierno.

