La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó un aumento en el brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo, con un total de 1,887 fallecimientos y 4,120 casos confirmados hasta la fecha. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, hizo un llamado a una respuesta urgente y masiva para contener esta emergencia sanitaria que sigue en expansión.
Situación actual y zonas afectadas
El brote, declarado el 15 de mayo, continúa activo en cinco provincias del país: Ituri, Alto Uélé, Kivu Norte, Kivu Sur y Tshopo. La provincia de Ituri, ubicada al norte, es el epicentro y enfrenta dificultades adicionales debido a ataques de milicias que han provocado desplazamientos y obstaculizan las labores médicas. En total, 51 zonas sanitarias están afectadas.
Características del brote y cepa involucrada
Este brote corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del ébola, para la cual no existe una vacuna aprobada. Según la OMS, esta cepa presenta una tasa de letalidad que oscila entre el 30 y 50 por ciento. La enfermedad se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede causar fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
Comparativo con Uganda y medidas implementadas
En contraste, Uganda declaró a finales de julio el fin de su brote de ébola tras completar 42 días sin nuevos contagios. En ese país se registraron 20 casos confirmados, 15 de ellos importados, y dos fallecimientos. Las autoridades ugandesas implementaron cuarentenas para todos los contactos identificados y llevaron a cabo un monitoreo estricto de 21 días para controlar la propagación.
El incremento reciente en Congo refleja un aumento de aproximadamente 40 muertes y 100 contagios respecto al último reporte, lo que evidencia que la epidemia se está intensificando y requiere atención inmediata para evitar un mayor impacto.

