La disputa por la coordinación de los esfuerzos de la Cuarta Transformación en Sonora se mantiene vigente a dos semanas de que se espera definir al candidato ganador. Lorenia Valles y Javier Lamarque encabezan esta contienda, con la participación activa de Célida López, quien también busca consolidar su lugar dentro del movimiento.
Principales aspirantes y sus estrategias
Javier Lamarque, único fundador involucrado, trabaja para unificar las fuerzas del movimiento y cuenta con el respaldo del gobernador y de la presidenta. Sin embargo, enfrenta obstáculos derivados de señales contradictorias y la falta de experiencia política de algunos actores. Por su parte, Lorenia Valles apuesta por avanzar sin deber favores, apoyándose en un equipo con una visión nacional más amplia que la de otros aspirantes, aunque para lograrlo podría requerir acuerdos para sumar apoyos políticos.
Célida López ha recorrido todo el estado con campañas alegres y contacto directo con la ciudadanía, enfrentando la influencia negativa de su exjefe Memo Padrés. Asegura haber liderado las encuestas y mantiene una postura disciplinada en la contienda.
Otros actores y el ambiente político
En la competencia también destacan Froylán Gámez, un joven con trayectoria limpia centrado en temas locales como el agua en Hermosillo, y Omar del Valle Colosio, cuya imagen se ve afectada por su relación con el exgobernador Maloro. María Dolores del Río, aunque ha mantenido un perfil más pasivo, asegura haber sufrido fraude en su última elección y se mantiene firme en la lucha.
La contienda se desarrolla en un ambiente marcado por tácticas agresivas, incluyendo ataques entre morenistas, uso de bots y confrontaciones con otros partidos políticos. La importancia de esta elección radica en que el ganador tendrá la responsabilidad de dirigir la Cuarta Transformación en Sonora y, eventualmente, se posicionará para la gubernatura del estado.
Perspectivas y marco legal
La complejidad de la disputa ha sido ilustrada con una cita de Thomas Hobbes: “En esta guerra de todos contra todos, nada puede ser injusto. Las nociones de bien y mal, justicia e injusticia, no tienen allí lugar”. Además, se ha reiterado el compromiso de otorgar el derecho de réplica a cualquier actor político conforme a la ley, en particular la Ley Reglamentaria del artículo 6o., párrafo primero, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.

