La presidenta Claudia Sheinbaum planteó cambiar el nombre del Paso de Cortés, ubicado entre los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, por Paso de los Pueblos Originarios. La iniciativa fue presentada el domingo 9 de agosto de 2026, en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, con el objetivo de reconocer a las comunidades indígenas en la historia de México.
Reconocimiento y cuestionamientos históricos
Sheinbaum defendió la propuesta ante las críticas que surgieron, señalando que quienes se molestaron mantienen una referencia histórica distinta a la que promueve su gobierno. En sus palabras, “¿Y quién se molesta? Pues venera a Cortés. Esa es su referencia. Nosotros estamos en un momento distinto en la historia de México, de reconocer a los pueblos indígenas”.
Para sustentar su planteamiento, la presidenta citó documentos históricos que cuestionan la actuación de Hernán Cortés durante la Conquista. Entre ellos mencionó un juicio de residencia contra el conquistador, registrado por la Corona española, y un documento de 1548 atribuido al rey Carlos I de España, que contiene acusaciones sobre la muerte y esclavización de indígenas.
Procedimiento para formalizar el cambio
Sheinbaum solicitó a Luisa María Alcalde, consejera Jurídica, revisar el procedimiento legal para formalizar el cambio de nombre. La presidenta recordó que durante su gestión como jefa de Gobierno de la Ciudad de México impulsó modificaciones similares en la nomenclatura, como el cambio del Árbol de la Noche Triste por Árbol de la Noche Victoriosa, el Puente de Alvarado por Calzada México-Tenochtitlán y la estación del Metro Zócalo por Zócalo-Tenochtitlán.
El reconocimiento constitucional reciente de los pueblos originarios como sujetos de derecho también fue parte del contexto que Sheinbaum destacó para justificar la iniciativa, que busca reflejar una visión histórica más inclusiva y justa.

