Un sismo de magnitud 7.4 sacudió el occidente de Colombia, provocando la muerte de al menos 111 personas y daños en varios departamentos de la región. El gobierno federal declaró estado de desastre nacional para coordinar la respuesta ante esta emergencia.
Respuesta oficial y coordinación
El presidente Abelardo De La Espriella anunció la declaratoria de estado de desastre tras una reunión en la sala de crisis de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Esta medida otorga facultades excepcionales a la presidencia para implementar acciones que mitiguen el impacto en la economía, el orden social y la estabilidad del país.
Además, el marco normativo habilita al gobierno central para emitir decretos legislativos que permitan contener las consecuencias del sismo. De La Espriella inició reuniones virtuales con alcaldes de los municipios afectados para recopilar información sobre víctimas y heridos, así como para canalizar necesidades en búsqueda de personas y atención médica urgente.
Impacto en las regiones afectadas
Las autoridades reportaron daños en los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío. La organización Asocapitales documentó 21 fallecimientos en las ciudades de Pereira, Quibdó y Manizales. En Cali, se registraron afectaciones en zonas urbanas, mientras que la Catedral de Manizales sufrió alteraciones estructurales.
Los reportes de gobernadores y alcaldes son centralizados bajo la supervisión del jefe de despacho, Nicolás Gómez, quien coordina la información para la administración nacional. La presidencia mantiene la vocería exclusiva sobre el conteo de fallecidos y el estado general de la contingencia.

