La calidad de los hábitos alimenticios tiene un impacto directo en los niveles de energía, el estado de ánimo y el bienestar emocional, coincidieron especialistas durante una charla realizada en Hermosillo el 15 de agosto de 2026.
Influencia de la alimentación en la salud emocional
El consumo de ciertos alimentos, así como la adopción de esquemas nutricionales equilibrados, contribuyen significativamente a mantener la vitalidad y un estado emocional estable. Se destacó que la alimentación puede influir en el bienestar general, especialmente a través del eje intestino-cerebro, un sistema de comunicación bidireccional entre el aparato digestivo y el cerebro.
En este sentido, Mónica Torres explicó que “la alimentación juega un papel sumamente importante para mantener ese equilibrio” y que patrones saludables están asociados con mejores indicadores de bienestar mental.
Impacto de azúcares simples y respuesta individual
Se mencionó que el consumo de azúcares simples, presentes en caramelos, chocolates y miel, puede proporcionar energía rápida. Sin embargo, en algunas personas este tipo de alimentos puede provocar cansancio o irritabilidad, dependiendo de la cantidad ingerida, el tipo de alimento y las condiciones particulares de cada individuo.
Relación entre alimentación y emociones
Durante la conferencia, Ayssa Coronado advirtió sobre el uso de ciertos alimentos como mecanismo para aliviar emociones en momentos de estrés o malestar emocional. Este comportamiento puede generar un círculo vicioso que incluye sentimientos de culpa y otras emociones negativas. “Es como un círculo vicioso”, afirmó.
No obstante, se aclaró que la alimentación por sí sola no causa trastornos como la depresión ni puede sustituir su tratamiento, ya que es un problema multifactorial que requiere una evaluación integral.
Recomendaciones para el bienestar integral
Se subrayó la importancia de revisar los hábitos alimenticios en casos de desmotivación, cansancio o falta de energía. Además, la Organización Mundial de la Salud resalta que la actividad física regular favorece el bienestar, mejora el sueño y puede reducir síntomas de depresión y ansiedad, complementando así una alimentación adecuada.
Finalmente, se recomendó prestar atención al uso de alimentos para aliviar emociones, sobre todo si este comportamiento es frecuente o genera pérdida de control y afecta la vida cotidiana.

