Jaime Francisco Cortés Espinosa murió a los 65 años en Hermosillo, dejando una trayectoria de 39 años como narrador de los partidos de los Naranjeros de Hermosillo en la Liga ARCO Mexicana del Pacífico. Su voz se convirtió en un símbolo para los aficionados del beisbol en Sonora.
Trayectoria y pasión por el beisbol
Nacido el 5 de noviembre de 1960 en la Ciudad de México, Cortés vivió sus primeros seis años en Coatzacoalcos, Veracruz, antes de regresar a la capital. A los 16 años ingresó a la Escuela Nacional de Locutores, donde obtuvo su licencia un año después. Su carrera lo llevó a narrar competencias deportivas en medios nacionales de televisión y radio, cubriendo eventos en distintos estados del país.
Antes de consolidarse con los Naranjeros, fue cronista de los Potros de Tijuana y los Tomateros de Culiacán. En 1986, Enrique Mazón, entonces presidente de los Naranjeros, lo invitó a unirse como narrador del equipo, compromiso que mantuvo hasta sus últimos días.
Compromiso y legado
Su hermana, Lupita Cortés, recordó que Jaime no solo era un cronista, sino un verdadero fanático del equipo: “Amaba la camiseta, quería al equipo y formó parte de él durante 39 temporadas. Él ansiaba cumplir este año las 40 temporadas, pero su cuerpo y su vida ya no se lo permitieron”.
Su hija Rocío destacó la dedicación de su padre: “No me ha tocado ver a un cronista tan dedicado a lo que hacía, porque mi papá, hasta en sus últimos meses, seguía leyendo, investigando y empapándose de información sobre los jugadores”.
Además de su labor como narrador, Cortés formó parte del Comité Elector del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, contribuyendo al reconocimiento de figuras destacadas del deporte.

