Una infección bacteriana causada por sueros vitaminados contaminados provocó la muerte de ocho personas en una clínica particular ubicada en la colonia Jesús García, en Hermosillo. Entre las víctimas se encuentra Catalina Figueroa, cuyo caso ha generado movilizaciones familiares para exigir justicia.
Protesta y exigencias de familiares
El 14 de agosto, familiares de tres de las ocho personas fallecidas se manifestaron públicamente para pedir resultados claros de las necropsias y la detención del médico responsable del suministro de los sueros. La preocupación principal de los familiares es que el personal médico rinda declaración y se procese conforme a la ley.
Investigación y resultados preliminares
Tras la protesta, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora inició el contacto con los familiares para comunicarles los avances en las necropsias. Los estudios revelaron que las agujas y otros materiales utilizados en la aplicación de los sueros estaban contaminados con bacterias, lo que desencadenó la infección fatal.
Diego Figueroa, hermano de Catalina, señaló que aunque se confirmó la presencia de bacterias en los sueros, desconocen el nombre específico de los microorganismos detectados. Expresó además la inquietud sobre cómo, pese a que muchas personas acudían a la clínica, solo ocho fallecieron a causa de esta contaminación.
Reclamo de justicia y seguimiento
Los familiares mantienen la exigencia de que se localice y detenga al médico que suministró las sustancias contaminadas. Buscan que se esclarezcan las responsabilidades y se garantice que no se repitan incidentes similares en clínicas particulares de la región.

