El Ejército de Estados Unidos estableció un corredor marítimo secreto en el estrecho de Ormuz para facilitar el transporte diario de millones de barriles de petróleo. Este canal, ubicado al sur del estrecho junto a la costa de Omán, permite la entrada y salida nocturna de entre 15 y 20 petroleros.
Actualmente, por este corredor se transportan alrededor de 10 millones de barriles diarios, cifra que representa aproximadamente la mitad del volumen previo al conflicto en la región. En algunos días recientes, la cantidad transportada habría alcanzado entre 15 y 20 millones de barriles.
Operación coordinada y protección militar
Las Fuerzas Armadas estadounidenses apoyan a petroleros vacíos para atravesar el estrecho desde el mar Arábigo hacia el golfo Pérsico, donde recogen el crudo en puertos regionales y regresan por el mismo corredor. Esta operación está dirigida por una fuerza de tarea con sede en Fort Bragg, Carolina del Norte, que trabaja en conjunto con socios del Golfo para planificar diariamente las listas de buques y asignar ventanas horarias para sus movimientos.
Los barcos navegan siguiendo instrucciones precisas del Ejército estadounidense y cuentan con la protección de aviones de combate de la Fuerza Aérea para prevenir ataques iraníes. Esta medida de seguridad se implementó tras una campaña militar de dos semanas del Mando Central estadounidense, que logró degradar los sistemas iraníes de radar y vigilancia marítima en la zona.
Contexto de tensión y control estratégico
A pesar de la degradación de sus sistemas, Irán mantiene una capacidad limitada de seguimiento mediante radares reconstruidos y embarcaciones rápidas de la Guardia Revolucionaria. Los ataques iraníes con drones y misiles de crucero se dirigen en ocasiones de forma general hacia las rutas de navegación, y Estados Unidos reportó haber derribado esta semana ocho drones y dos misiles de crucero iraníes.
El presidente Donald Trump afirmó que Washington tiene el “control total” del estrecho de Ormuz y aseguró que ningún barco transita sin autorización estadounidense. Además, planteó la posibilidad de incorporar el estrecho como territorio tras una eventual derrota de Irán.
Estas declaraciones se dieron después del vencimiento, el 17 de agosto, del plazo de 60 días acordado para mantener un cese permanente de operaciones militares entre Estados Unidos e Irán, en un contexto donde las negociaciones permanecen estancadas.

