La NASA lanzó el telescopio espacial Nancy Grace Roman el domingo 30 de agosto a las 7:26 horas, tiempo del este de Estados Unidos, desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. El artefacto fue enviado al espacio a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX y tiene como misión principal estudiar grandes regiones del universo para responder interrogantes sobre la cosmología moderna.
Objetivos y capacidades del telescopio
El telescopio Nancy Grace Roman está diseñado para analizar la energía oscura, investigar la población de exoplanetas y realizar observaciones en el espectro infrarrojo. Su campo de visión es aproximadamente 100 veces mayor que el del telescopio Hubble, lo que permitirá observar más de 2 mil millones de galaxias durante su misión.
En apenas un mes de observaciones, Roman podrá rastrear la Vía Láctea y detectar hasta la mitad de sus estrellas. Además, se prevé que el telescopio descubra hasta 40 veces más exoplanetas que los conocidos actualmente, gracias a sus avanzados instrumentos.
Innovaciones tecnológicas y datos
El telescopio cuenta con un coronógrafo que bloquea la luz de las estrellas para observar objetos débiles cercanos, lo que facilitará el estudio de agujeros negros aislados, estrellas de neutrones y sistemas planetarios. Roman enviará alrededor de 11 terabytes de datos diariamente, una cantidad equivalente a 350 películas en resolución 4K cada 24 horas.
Una sola imagen completa del rastreo del telescopio requeriría más de medio millón de pantallas 4K para visualizarse simultáneamente, lo que refleja la magnitud y detalle de la información que recopilará.
Trayectoria y duración de la misión
Tras su lanzamiento, el telescopio necesitará aproximadamente 100 días para llegar a su posición de operación cerca del punto de Lagrange L2, un lugar estratégico para la observación astronómica. La misión inicial está programada para cinco años de actividad científica, durante los cuales Roman observará repetidamente el centro de la Vía Láctea aproximadamente cada 12.5 minutos.
Uno de los objetivos científicos clave es abordar las discrepancias conocidas como la tensión de Hubble, relacionadas con la constante de Hubble. Roman permitirá realizar mediciones más amplias y precisas para confirmar o modificar los modelos cosmológicos existentes.

