Arizona avanza en la búsqueda de nuevas fuentes de agua mediante el desarrollo de proyectos que incluyen una megadesaladora en la costa norte de Sonora y estrategias de intercambio hídrico con México para optimizar el uso del Río Colorado.
Proyectos para aumentar suministro sin transportar agua
La Autoridad de Financiamiento de Infraestructura Hídrica de Arizona (WIFA) informó que dos proyectos, el Reúso de Agua Potable de South Bay y el Almacenamiento y Recarga de Aguas Subterráneas de California, completaron sus etapas iniciales y recibieron autorización para evaluación técnica y financiera. Estas iniciativas buscan incrementar el suministro para Arizona sin requerir el traslado físico del agua hacia el estado.
Ambos proyectos forman parte de una cartera que también incluye alternativas de desalación en el Golfo de California, las cuales podrían involucrar al Gobierno de México. Según Ben Alteneder, subdirector de Asuntos Externos de WIFA, existen siete proyectos en total, de los cuales cinco podrían pasar a fase de estudios en septiembre.
Megadesaladora en Sonora y mecanismo de intercambio
Entre las opciones evaluadas destaca el proyecto Desalación del Golfo de California y Conducción Binacional, desarrollado por el consorcio Acciona-Fengate Water Augmentation Alliance. Esta planta podría ubicarse cerca de Bahía Adair, en Puerto Peñasco, Sonora. La propuesta contempla conservar el agua desalinizada en México y entregar a Arizona volúmenes equivalentes del Río Colorado mediante un mecanismo de intercambio internacional.
En diciembre de 2025, se reveló que la desaladora tendría una capacidad aproximada de 185 millones de metros cúbicos anuales y requeriría una inversión preliminar de miles de millones de dólares. Sin embargo, la ubicación definitiva de la planta aún no ha sido determinada públicamente.
Aspectos técnicos y ambientales
La desalación enfrenta retos como el consumo energético, la disposición de salmuera, infraestructura, costos, permisos ambientales y acuerdos binacionales. El Gobierno de Sonora rechazó en diciembre de 2025 que exista un proyecto autorizado o acordado con Arizona para esta planta.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió en enero sobre la sensibilidad ambiental del Golfo de California y la necesidad de realizar estudios rigurosos para el manejo de salmuera. La documentación de WIFA no confirma una autorización mexicana para la desaladora, aunque sí reconoce la participación mexicana en algunas alternativas.
Próximos pasos y colaboración binacional
Los estudios que iniciarán en septiembre analizarán aspectos de ingeniería, financiamiento, impacto ambiental, permisos y viabilidad. WIFA ha señalado que este proceso requiere colaboración con agencias, gobiernos, proveedores de agua, compradores y comunidades afectadas.
El punto clave para Sonora será conocer los costos de producción de agua por desalación, la ubicación definitiva de la planta y las compensaciones para México por la asignación del agua del Río Colorado. Los proyectos anunciados en agosto son los primeros en avanzar hacia esta etapa de análisis.

