Autoridades mexicanas y estadounidenses concretaron el sellado con cemento de un narcotúnel ubicado en la zona Centro de Nogales, Sonora, que había sido reutilizado por integrantes del crimen organizado. El pasadizo, de 79 metros de longitud y 4.5 metros de profundidad, se encontraba a unos 20 metros de la línea fronteriza con Nogales, Arizona.
Descubrimiento y reapertura del túnel
El narcotúnel fue detectado y asegurado inicialmente en abril de 2026, durante un operativo conjunto que involucró a la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Marina, la Defensa Nacional, Guardia Nacional, Policía Estatal, Agencia Ministerial de Investigación Criminal y Policía Municipal, además de autoridades estadounidenses como la DEA y el Departamento de Seguridad Nacional.
Tras el aseguramiento, se confirmó que integrantes del grupo delictivo Los Salazar regresaron al inmueble para continuar con trabajos de excavación, lo que motivó la petición formal de la FGR al Ayuntamiento de Nogales para proceder con el sellado definitivo mediante la inyección de cemento.
Operativo de sellado y acciones posteriores
El 3 de septiembre de 2026 se realizó el sellado total del túnel en las calles Ingenieros e Internacional y el callejón Hidalgo. Para esta labor, el Ayuntamiento destinó recursos propios y contó con la presencia de elementos de diversas corporaciones federales, estatales y municipales.
El inmueble donde se encontraba el narcotúnel será demolido en los próximos días para evitar su reutilización.
Detención y aseguramientos relacionados
Durante el cateo efectuado en abril, fue detenido Luis Fernando “N”, vinculado a actividades de vigilancia, contrabando y tráfico de personas para Los Salazar. En su poder se aseguraron 21 cartuchos útiles.
El túnel, que se extendía hacia territorio estadounidense, no contaba con una salida habilitada al momento del hallazgo inicial.

