Andrew Lloyd Webber compartió en la conferencia México Siglo XXI, organizada por Fundación Telmex Telcel, su visión sobre la importancia de vivir la pasión y aprovechar las oportunidades en el teatro musical. El reconocido compositor británico habló sobre su trayectoria y el valor que concede a contar historias en el escenario.
Inicios y formación
Desde muy pequeño, Lloyd Webber mostró un interés claro por el teatro musical. A los seis o siete años ya escribía piezas para un teatro de juguete en su casa. Proveniente de una familia con fuerte formación musical —su padre fue compositor y profesor en el Royal College of Music y su madre profesora de piano—, sus padres esperaban que siguiera una carrera en la música clásica. Sin embargo, aunque su madre le enseñó violín, nunca destacó como intérprete.
Tras abandonar la Universidad de Oxford, un director escolar le invitó a componer una pieza para un concierto de fin de curso. Esa obra se convirtió en Joseph and the Amazing Technicolor Dreamcoat, escrita junto a Tim Rice, que más tarde se transformó en uno de sus musicales más emblemáticos.
El valor de la historia y la presentación
Para Lloyd Webber, el teatro musical debe centrarse en la historia que se cuenta. Aseguró que lo fundamental es que el trabajo sea presentado en un escenario, ya que es ahí donde cobra vida y logra conectar con el público.
Actualmente, el compositor finalizó el primer borrador de un nuevo musical, aunque no ofreció detalles adicionales sobre este proyecto.
Apoyo a la formación musical en México
Además de su labor creativa, Andrew Lloyd Webber impulsa la formación artística a través de su fundación, que apoya a jóvenes interesados en el teatro musical y promueve programas de música en escuelas. En México, alrededor de 30 mil niños participan en estos programas, que se imparten principalmente en lugares donde la enseñanza musical sería inaccesible de otro modo.

