El gobierno de Estados Unidos aplicó nuevas sanciones contra Miguel Díaz-Canel y varios miembros de la familia Castro, en el marco de medidas implementadas por el Departamento del Tesoro.
Estas acciones forman parte de una estrategia para aumentar la presión sobre el liderazgo cubano y sus allegados, con el objetivo de limitar sus actividades financieras y políticas.
Las sanciones incluyen bloqueos de activos y restricciones para realizar transacciones financieras con entidades estadounidenses, afectando directamente a las personas señaladas.
El Departamento del Tesoro destacó que estas medidas buscan responder a acciones consideradas contrarias a los intereses de Estados Unidos y promover cambios en la política interna de Cuba.

