Tras el triunfo de Japón en el Mundial, sus aficionados dieron un ejemplo de civismo al limpiar las gradas del Estadio Monterrey, dejando el espacio en orden después del partido.
Este gesto destacó durante el torneo, mostrando respeto por las instalaciones y el entorno, lo que fue reconocido por otros asistentes y medios de comunicación.
La acción refleja la disciplina y cultura de los seguidores japoneses, quienes no solo celebraron la victoria, sino que también cuidaron el lugar donde se llevó a cabo el encuentro.

