El Instituto Trimbos de los Países Bajos emitió una alerta roja tras detectar la circulación de pastillas de éxtasis con la imagen del expresidente estadounidense Donald Trump. Estas tabletas contienen para-metoximetanfetamina (PMMA), una sustancia que incrementa significativamente el riesgo de sobredosis mortales.
Características y riesgos del PMMA en las pastillas
Las pastillas, que tienen la forma de la cabeza de Donald Trump, contienen PMMA en lugar del tradicional MDMA. Este químico actúa de manera más lenta, lo que puede llevar a los consumidores a ingerir dosis adicionales al percibir que el efecto inicial es débil, aumentando así el peligro de sobredosis.
El consumo de PMMA provoca un aumento descontrolado de la temperatura corporal, un efecto que puede derivar en consecuencias fatales si no se atiende a tiempo. Los análisis de laboratorio han identificado versiones de estas tabletas en colores verde y amarillo, con el rostro de Trump en el frente y en el reverso las siglas “NL”, la palabra “Trump” y una línea vertical.
Respuesta institucional y antecedentes
El Instituto Trimbos mantiene protocolos estrictos para la revisión de sustancias antes de su consumo y ha difundido material fotográfico de estas pastillas en su sitio web y redes sociales para alertar a la población. Anniek Groothuis, portavoz del instituto, declaró que hasta el momento no se tiene conocimiento de víctimas con PMMA en la sangre relacionadas con esta partida.
En 2017, las fuerzas policiales de Alemania incautaron miles de tabletas con un diseño similar, color anaranjado, lo que evidencia la circulación recurrente de este tipo de narcóticos en Europa.
Contexto del consumo y legislación
La producción, venta y consumo de éxtasis están prohibidos en los Países Bajos. Sin embargo, la distribución en el mercado negro continúa, principalmente durante festivales de música y en clubes nocturnos, espacios donde se concentra gran parte del consumo.
Un informe gubernamental de 2024 estima que alrededor de 550 mil personas consumen sustancias sintéticas en la región. La red de laboratorios sigue activa en la detección de alteraciones en la composición de narcóticos para evitar intoxicaciones masivas y proteger la salud pública.

