Pedro Matías Arrazola, fundador de la página ‘Qué pasa Pedro’ y corresponsal de la revista Proceso en Oaxaca, informó que ha recibido amenazas de muerte tras el asesinato de su colega Alejandro Leyva. La advertencia le fue comunicada por Reporteros Sin Fronteras, organización que monitorea la seguridad de periodistas en México.
Contexto y antecedentes de las amenazas
Pedro Matías, con 35 años de trayectoria periodística, ha enfrentado riesgos desde años atrás. En 2008 sobrevivió a un ataque durante el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz, agresión que permanece impune. Ahora, tras el homicidio de Alejandro Leyva, quien había solicitado medidas de protección que nunca le fueron otorgadas, Pedro Matías se encuentra nuevamente en una situación de vulnerabilidad.
El periodista recibió la notificación de la amenaza cuando se dirigía al velorio de Leyva, motivo por el cual decidió no asistir. Desde entonces, cuenta con protección policial y el respaldo de colegas y organizaciones que incluso le ofrecen apoyo para salir del país.
Respuesta institucional y situación actual
La directora del Mecanismo de Protección y el fiscal de Oaxaca se han comunicado con Pedro Matías para ofrecerle medidas de seguridad, incluyendo la asignación de escoltas personales. El periodista sigue las recomendaciones de estas autoridades para garantizar su integridad.
Pedro Matías expresó su preocupación por la impunidad que rodea el caso de su colega: “Sé que no va a pasar nada con el crimen del compañero Alejandro, porque los directamente involucrados son los del gobierno, pero al menos este reiterarles que ellos son los criminales y que con sus acciones acaban con su vida política”.
Violencia contra periodistas en Oaxaca y México
Durante 2025, la organización Artículo 19 documentó 451 agresiones contra comunicadores en todo el país. Oaxaca destaca como una de las entidades con mayor riesgo para periodistas, debido a la violencia estructural y la impunidad prevaleciente.
Además, Artículo 19 reportó un aumento del 7% en casos de acoso judicial contra periodistas y voces críticas, una práctica que también se ha observado en Oaxaca. Estas cifras reflejan un entorno cada vez más hostil para quienes ejercen la libertad de expresión en la región.
Pedro Matías comentó sobre el clima de amenazas: “Ahora sigue Pedro Matías ja ja. No pensé que esto ascendiera, o creciera, uno solo ejerce su trabajo, su derecho, que es la libertad de expresión, y desafortunadamente somos incómodos. Sé que esto va ser un tema político, y es justo lo que yo no quiero”.
Actualmente, además de la protección policial, el apoyo de amigos, colegas y organizaciones es fundamental para el periodista, quien enfrenta esta situación con agotamiento pero también con fortaleza.

