Sriram Krishnan, asesor clave en políticas de inteligencia artificial de la Casa Blanca durante la administración Trump, anunció que dejará su puesto a finales de junio para fundar una institución externa que influya en la regulación tecnológica.
Krishnan fue uno de los responsables del “Plan de Acción de IA” que promovió la reducción de regulaciones en esta área y fomentó la creación de centros de datos en Estados Unidos. También participó en la elaboración de una orden ejecutiva que limita la capacidad de los estados para imponer regulaciones sobre la IA.
Su enfoque de mínima intervención en la regulación de la IA generó tensiones con sectores populistas del gobierno, que buscan mayor control debido a preocupaciones laborales. Sin embargo, Trump ha valorado públicamente la labor de Krishnan en el impulso de esta tecnología.
Recientemente, la administración ha mostrado inquietudes sobre los riesgos de modelos avanzados de IA, como Mythos de Anthropic, que podrían ser usados para ataques cibernéticos. Esto llevó a la firma de una orden ejecutiva que permite al gobierno revisar nuevos modelos de IA antes de su lanzamiento público.
El proceso previo a esta orden evidenció la influencia de líderes tecnológicos de Silicon Valley, como David Sacks, quien dejó su cargo en marzo pero influyó en el retraso de la firma para evitar regulaciones estrictas.
Además, Elon Musk continúa participando en la definición de políticas de IA, manteniendo comunicación directa con Trump y acompañándolo en viajes oficiales, a pesar de no ocupar un cargo formal en el gobierno.

