Un niño llamado Diego sufrió un ataque grave por parte de un perro en la alcaldía Iztapalapa mientras jugaba con un amigo. El animal, que salió de la casa de los vecinos, lo tiró al suelo y comenzó a agredirlo, lo que provocó que Diego pidiera ayuda a gritos.
En ese momento, un hombre identificado como Néstor pasaba por el lugar, pero fue duramente criticado por no intervenir para ahuyentar al perro. Poco después, otro hombre llamado Miguel llegó y logró alejar al animal, momento en que el perro comenzó a perseguirlo.
El perro, llamado Montana, pertenecía a una vecina que concedió una entrevista para explicar la situación. Aunque insistió en que el comportamiento agresivo del perro era inusual, admitió que Montana ya había mostrado ese tipo de conducta anteriormente.
La dueña explicó que el perro se escapó porque su esposo, quien estaba en estado de ebriedad, abrió la puerta accidentalmente. Tras el incidente, las autoridades decidieron sacrificar al animal para evitar futuros riesgos.

