Expertos han detectado un incremento en los trastornos alimenticios entre niñas a partir de los 10 años. Esta tendencia preocupa debido a las consecuencias físicas y emocionales que pueden derivar en problemas de salud a largo plazo.
Los especialistas señalan que factores como la presión social, la influencia de las redes sociales y la baja autoestima contribuyen a que cada vez más menores presenten conductas relacionadas con anorexia, bulimia y otros desórdenes alimenticios.
En Sonora, se ha observado un aumento en los casos reportados, lo que resalta la importancia de la detección temprana y el acompañamiento profesional para evitar complicaciones mayores.

