Bill Gates admitió ante el Congreso de Estados Unidos que su encuentro con Jeffrey Epstein fue un error y que nunca debió haberse reunido con él.
Durante su comparecencia, Gates explicó que las reuniones con Epstein no estuvieron relacionadas con sus actividades filantrópicas y reconoció que fue un desacierto vincularse con una figura controvertida.
El testimonio se da en medio de investigaciones sobre las conexiones de Epstein con diversas personalidades públicas y el impacto que estas relaciones tuvieron en sus reputaciones.

