El gobierno de Cajeme ha intensificado sus esfuerzos para erradicar el pez diablo en la Laguna del Náinari, una especie invasora que afecta el ecosistema local.
Las autoridades implementan estrategias de control y monitoreo para proteger la biodiversidad y evitar daños mayores en este cuerpo de agua representativo de la región.
Estas acciones forman parte de un programa ambiental que busca preservar la salud de la laguna y garantizar un equilibrio en la fauna acuática.

