Durante su conferencia matutina en la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo aclaró que no cuenta con un testamento político preparado, enfatizando que el verdadero legado se construye a través de la reputación y las acciones que una persona deja en la sociedad y su familia.
Ante la pregunta sobre si ha elaborado un testamento político, Sheinbaum respondió: “Testamento político, no, no tengo preparado. Pienso que ya saben mi pensamiento”. Sin embargo, confirmó que sí tiene un testamento convencional para la distribución de sus bienes.
La funcionaria explicó que ha decidido heredar algunos bienes a sus hijos en vida, entre ellos un departamento de interés social ubicado en Santa Úrsula Coapa, contiguo al exestadio Azteca. Además, mencionó que entregará a sus hijos las regalías derivadas de su libro.
El legado político y la memoria pública
Sheinbaum sostuvo que el legado político se refleja en la opinión y percepción que la sociedad y la familia tienen sobre quien ha ejercido un cargo público. “¿Qué se lleva uno al final? Lo que piensa la gente de uno. Su reputación. Lo que piensan los hijos de su madre, sus nietos y lo que piensa el pueblo de México. Y ese es el mejor legado que se pueda dejar”, afirmó.
En relación con el legado de su antecesor, el presidente Andrés Manuel López Obrador, Sheinbaum defendió que permanece vivo en la memoria de una parte importante de la población. “En el caso del presidente López Obrador, puede ser como lo he dicho: está en el corazón del pueblo de México. Por más que digan lo que digan, que sigan hablando de él. Por más que no le guste a algunos, él se quedó en el corazón del pueblo y eso no va a cambiar”, expresó.

