La jefa de gobierno Claudia Sheinbaum rechazó el plan del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) para equipar a sus agentes con guantes eléctricos durante operaciones migratorias, argumentando que esta medida representa una violación a los derechos humanos de los migrantes.
El anuncio oficial del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos sobre la adquisición de estos dispositivos, conocidos como CTG-5, se realizó el 10 de agosto de 2026. La inversión prevista para esta compra es de 20 millones de dólares, y se espera que el contrato se concrete a finales de marzo de 2027.
Los guantes eléctricos cuentan con electrodos conductores ubicados en la palma, capaces de emitir pulsos eléctricos que provocan dolor al contacto directo con la piel, aunque no funcionan a través de la ropa. El Departamento de Seguridad Nacional ha descrito estos guantes como un “dispositivo de desescalada” destinado a brindar a los agentes de ICE herramientas para arrestar y deportar de manera segura a inmigrantes ilegales con antecedentes penales.
Durante una conferencia en el Palacio Nacional, Sheinbaum expresó su oposición a esta medida y enfatizó que no está de acuerdo con las redadas ni con la violación de derechos humanos, especialmente cuando afectan a mexicanos que han emigrado a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades y llevan años residiendo en ese país.
Organizaciones civiles también han manifestado su rechazo hacia el uso de estos guantes eléctricos, señalando el riesgo que representan para la integridad y los derechos de las personas migrantes.

