En la estación cuarentenaria de Agua Prieta se realiza un exhaustivo control sanitario a las cabezas de ganado mexicanas antes de su exportación hacia Estados Unidos. Este proceso es fundamental para garantizar que los animales cumplan con los estándares sanitarios requeridos y evitar rechazos en la frontera.
Proceso de inspección y revisión
Sergio Villalobos García, médico veterinario zootecnista y responsable de la estación, explicó que cada animal es sometido a una revisión física detallada y a la verificación de su documentación. Durante esta inspección se detectan posibles problemas como laceraciones, deshidratación o lesiones sufridas en el traslado.
“Si durante la revisión en origen o el traslado a la estación cuarentenaria el animal sufre una laceración, se lastima en el tráiler o llega deshidratado, tenemos que determinar que no está apto para la exportación”, indicó Villalobos García.
Capacidad y manejo de rechazos
Actualmente, la estación revisa diariamente 719 animales antes de su envío a Estados Unidos, con la meta de alcanzar una capacidad de tres mil cabezas al día. Cuando un animal es rechazado en esta fase, se traslada a un área de acopio donde puede permanecer hasta 15 días antes de intentar nuevamente la exportación.
En caso de que el rechazo ocurra ya en territorio estadounidense, el periodo de espera para volver a presentar al animal se extiende a 60 días.
Detección y manejo de enfermedades
Un aspecto crítico del control sanitario es la detección de infestaciones como el gusano barrenador. Ante la presencia de este parásito, se debe informar de inmediato a las autoridades correspondientes para iniciar el tratamiento adecuado y evitar riesgos sanitarios mayores.

