El director de la DEA afirmó que existe una conexión profunda entre los cárteles de droga y el gobierno mexicano, describiéndolos como entidades prácticamente indistinguibles.
Durante una conferencia, el funcionario destacó que esta relación compromete la lucha contra el narcotráfico y dificulta la aplicación efectiva de la ley en México.
La DEA ha señalado que la infiltración de grupos criminales en las estructuras gubernamentales representa un desafío significativo para la seguridad regional.

