Habitantes de Álamos denunciaron que el relleno sanitario sustentable, diseñado para mejorar la gestión de residuos, se ha convertido en un basurero sin regulación que afecta a comunidades cercanas. La acumulación de basura expuesta ha provocado problemas de contaminación y proliferación de plagas como moscas y ratas.
Adriana Guadalupe Zazueta, integrante del Cobanara tradicional de indígenas Yoreme Mayo, señaló que las adecuaciones prometidas para separar residuos y reutilizar materia orgánica no se llevaron a cabo. Indicó que, aunque actualmente los residuos se entierran como parte del mantenimiento, esta práctica no resuelve el problema de fondo.
Zazueta presentó una denuncia formal ante la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proes), acompañada de imágenes recientes que evidencian el mal estado del sitio. Además, denunció que en el relleno se depositan desechos provenientes del rastro de Álamos, lo que agrava la contaminación.
Impacto en comunidades y exigencias a autoridades
La acumulación de basura ha generado afectaciones en caminos y cultivos de la zona, poniendo en riesgo la salud y el bienestar de los habitantes. El proyecto original del relleno sanitario contemplaba la separación de materiales como vidrio, cartón y plástico para beneficiar a la comunidad mediante la reutilización y reciclaje, pero estas acciones no se han implementado.
Dgoberto Escalante Monte, Cobanara mayor de Etchojoa, también hizo un llamado a las autoridades para atender la situación de las comunidades del Bajo Río Mayo, especialmente ante la falta de empleo durante los periodos de veda en agricultura y pesca.
Ambos representantes solicitaron la intervención de Proes, la Contraloría, el Gobierno de Sonora y las autoridades municipales para que el relleno sanitario opere conforme al proyecto sustentable originalmente presentado y se garantice un manejo adecuado de los residuos.

