La administración de Donald Trump anunció un nuevo paquete de sanciones secundarias contra Irán con el objetivo de asfixiar económicamente al régimen de Teherán. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, informó sobre la expansión de estas medidas que afectan a sectores clave y a múltiples entidades vinculadas al país persa.
Detalles del paquete de sanciones
El Departamento del Tesoro sancionó a 60 individuos, empresas y embarcaciones, ampliando las restricciones a cinco sectores estratégicos iraníes: activos digitales, oro, tecnología, aviación y transporte marítimo. Además, se anticipó un anuncio más importante sobre sanciones dirigidas a una institución financiera antes de que concluya la semana.
Las sanciones secundarias buscan que los países con vínculos comerciales con Irán corten esas relaciones o enfrenten represalias de Estados Unidos. Aunque no se nombraron países específicos ni se establecieron plazos concretos, se sabe que China, Turquía y Emiratos Árabes Unidos son los principales socios comerciales de Irán. Sin embargo, los grandes bancos chinos fueron excluidos deliberadamente de la lista de sanciones.
Impacto económico y comercial
El bloqueo naval estadounidense ha reducido las compras de crudo iraní por parte de China, mientras que el rial iraní alcanzó un mínimo histórico de 2.02 millones de riales por dólar en los mercados cambiarios. Los precios de productos básicos como el arroz y la carne vacuna han aumentado significativamente, con incrementos del 60% y más del 150%, respectivamente, desde el inicio del conflicto.
El Fondo Monetario Internacional proyecta una contracción del PIB iraní superior al 5%, reflejando el impacto de las sanciones y la presión económica. Por otro lado, el estrecho de Ormuz, por donde transitaba una quinta parte del petróleo comercializado mundialmente, ha sufrido un colapso virtual en el tráfico marítimo debido a ataques y amenazas iraníes. Irán se niega a reabrir completamente el paso sin cobrar a los buques que lo crucen.
Reacciones y negociaciones en la región
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, afirmó que Estados Unidos puede sostener el bloqueo naval indefinidamente. Mientras tanto, Irán y Omán están en etapas finales de un acuerdo para la gestión conjunta del estrecho de Ormuz, y el canciller omaní tiene previsto visitar Irán el martes siguiente al anuncio.
Desde Teherán, el viceministro de Relaciones Exteriores Kazem Gharibabadi calificó las amenazas estadounidenses como una admisión de derrota militar. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, aseguró que los socios comerciales de Irán no toman en cuenta las declaraciones de Washington.
Los Emiratos Árabes Unidos suspendieron todo comercio y transacciones financieras con Irán tras un presunto ataque con misiles iraníes, intensificando la presión regional.
Contexto y antecedentes
Desde el inicio del segundo mandato de Trump en 2025, el Departamento del Tesoro ha impuesto sanciones a más de mil personas, embarcaciones y aeronaves relacionadas con Irán. Entre los objetivos recientes se encuentran la flota fantasma de petroleros iraníes, aseguradoras de carga, redes de adquisición de armamento e intercambios de criptomonedas. Se estima que los activos vinculados a Irán congelados alcanzan los 500 mil millones de dólares.
También se exigió el cierre de todas las sucursales del Banco Melli de Irán en Europa, Oriente Medio y Asia, en un esfuerzo por cortar las vías financieras del régimen.
Finalmente, se espera que el presidente Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping se reúnan en Washington a finales de septiembre, en un contexto donde las relaciones comerciales con Irán y las sanciones tienen un papel importante.

