La selección de España suspendió su último entrenamiento previo a la final debido a una tormenta eléctrica que afectó la zona. Argentina también enfrentó interrupciones en sus prácticas por condiciones climáticas similares.
La tormenta provocó la cancelación de las actividades al aire libre para garantizar la seguridad de los jugadores y el cuerpo técnico. Ambas selecciones se preparaban para el encuentro decisivo en un ambiente de incertidumbre por el clima.
Las autoridades deportivas monitorean la situación meteorológica para determinar si habrá modificaciones en el calendario o en la logística del evento.

