Estados Unidos llevó a cabo una ofensiva militar contra objetivos en Irán la noche del miércoles 29 de julio de 2026, como respuesta directa a un ataque con misiles atribuido a Teherán contra fuerzas estadounidenses en Oriente Medio.
El ataque con misiles ocurrió el martes 28 de julio de 2026, cuando proyectiles fueron lanzados contra una base militar estadounidense en Jordania. Según las fuerzas armadas de Estados Unidos, todos los misiles fueron interceptados antes de impactar y no causaron daños en la instalación.
En reacción a este intento de agresión, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que la operación militar comenzó alrededor de las 20:00 horas, tiempo del Este de Estados Unidos (02:00 GMT del jueves), con bombardeos dirigidos contra objetivos iraníes.
El presidente Donald Trump, desde el Despacho Oval, advirtió que respondería con firmeza a cualquier ataque contra las tropas estadounidenses, calificando la ofensiva como una “respuesta poderosa” y “sorpresiva”. Esta acción marca un nuevo capítulo en la escalada de tensiones entre ambos países.
Previo a estos acontecimientos, Trump había manifestado su intención de mantener una pausa en las hostilidades mientras continuaban las negociaciones con Irán. Sin embargo, el lanzamiento de misiles y la posterior respuesta militar evidencian un recrudecimiento en el conflicto.
La ofensiva estadounidense refleja la determinación de Washington de proteger a sus fuerzas desplegadas en Oriente Medio y de responder a cualquier amenaza directa, en un contexto de creciente incertidumbre y confrontación entre Estados Unidos e Irán.

